Padre, su pequeña hija y otra niña.
Papá me pidió que lo acompañara en un viaje de negocios... Un abogado ocupado con muchos clientes en las grandes ciudades, tenía que viajar mucho, y no había nada más aburrido que horas de reuniones secas en un complejo de oficinas de gran altura, solo tener que correr al aeropuerto para tomar un vuelo y regresar directamente a casa: no hay tiempo para disfrutar de las distracciones más agradables que la ciudad puede ofrecer. Este viaje será una serie de encuentros que comenzarán el jueves por la tarde y se prolongarán hasta el mediodía del viernes, siendo la oportunidad perfecta para quedarse unos días más y disfrutarlo.
Nunca antes había estado en un viaje de negocios con mi papá y tengo muchas ganas de hacerlo. Todo empezó tranquilamente, quedándome en mi hotel, esperando que mi padr...








